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Y allá van de nuevo...

lunes, junio 19, 2006

Si no hay plasma, nos vamos

Tengo en casa una tele de tubo, ni muy vieja, ni muy nueva. Gris, más bien sucia y con un mando al que se le caen las pilas por la retaguardia. Se diría que es un mando ligero de pilas. Sorprendentemente, sirve para ver algún partido del mundial. Digo sorprendentemente porque desde hace tres meses estaba asustado. Mi tele es de tubo ('insisto, mi tele es de tubo', que diría Cañizares). La tele del bar de abajo (las mejores gambas a la plancha del barrio) es de tubo, y también lo son las teles de mis amigos, salvo una excepción, creo recordar, que tiene en casa una pantalla absurda de puro grande. Y yo pensaba que esas teles no recibían, por algún motivo, la señal audiovisual cuando tras la pelota corre gente de países raros como Togo o Trinidad y Tobago. Porque, demonios, llevo cuatro meses en los que no se ve otro anuncio que no sea de televisores de plasma 'para ver el mundial'. Siempre me han llamado la atención los anuncios de teles en la tele, pues ponen imágenes de una tele buena como si por eso la tele en la que se ve el anuncio fuese a ser mejor. Manías parte, yo pensaba que esto del plasma y el mundial era la típica chorrada de ejecutivos marketing con el tabique nasal de platino. Pero no, me comentan que la gente se lleva las teles de plasma de los centros comerciales con el mismo ansia del que compra el aparato de aire acondicionado un sábado de julio en el Corte Inglés del centro. Tampoco sé por qué me llama la atención, pues si la generación de necesidades estúpidas es la base de este modelo económico, la satisfacción de éstas la base de su éxito... No sé si han tratado de comprarse un frigorífico últimamente; yo acompañé a mi santa madre hace un tiempo y recibí una sobredosis de información que me dejó colgado cual güindous 95. Chorros de aire, sistemas específicos de frío para los distintos compartimentos, algo llamado biobacterias. Hasta uno tenía una tele (de plasma) allá donde suelen estar los imanes. Ahora, si usted, querido lector, quiere huir de esta sociedad consumista y se tira el rollo naturaleza es casi peor. Porque las necesidades cambian, generalmente a peor, y donde pone tele de plasma ponga usted quad. Ya sabe, esa especie de cortacésped con manillar de moto y ruedas de tractor John Deeree (de las delanteras). ¿Habráse visto cosa más hortera? Coño, la Rieju de toda la vida cumplía la misma función de hacer ruido, molestar a los paseantes, estropear los caminos, espantar pájaros, joder matorrales y entretener al piloto a base de actividades como limpiar, poner pegatinas de empresas petroleras y comprarse accesorios, pero tenía un punto. Macarrilla, sí, cutrillo, también, pero un punto entrañable, como esas hamburgueserías llamadas Pablo's que se instalaban en las ciudades de provincias cuando en la tele oíamos hablar del McDonalds. Los quads se han convertido, al parecer, en un elemento imprescindible para todo aquel que salga al terreno inexplorado más allá de la autovía de circunvalación. Especialmente en eso que llamamos turismo rural, es decir, cuando va a un pueblo que no es el suyo. El turismo rural consiste en palmar pasta a cambio que los lugareños tengan la delicadeza de esperar a que te des la vuelta para criticarte, cosa que no ocurre en el pueblo propio. Si vas al campo y no vas en quad o no haces paintball, para eso mejor te quedas el fin de semana en casa. Te compras la tele de plasma en el Media Markt. O vas a un centro comercial outlet de esos donde venden cosas taradas como en el Sepu, pero que como tiene letras grandes, parking y hay que pillarse un atasco para entrar, pues mola. Sólo hay una cosa más lamentable, a la par que incomprensible, que los quads. Las minimotos. Ya saben, cuando pasan un domingo por la mañana cerca de un aparcamiento no utilizado (universidad, centro comercial, polígono industrial...) y ven a un padre de familia, vestido de sport, levitando en cuclillas entre una serie de conos robados de alguna obra cercana. Si se fijan bien verán que lleva aprisionada en la entrepierna una moto de juguete que le desplaza a una velocidad sorprendentemente alta entre cono y cono. No sé qué puede pasar por la cabeza de alguien para hacer eso, de verdad que no me entra en el cerebro. Pero no es eso lo jodido. Ni lo del quad, ni lo de la tele de plasma. Cada uno tiene sus frikadas. Lo jodido es que que el tío que pasa su el domingo con una moto de juguete apretándole las ingles se quejará, al igual que el que se va al centro comercial sábado sí sábado también, de que trabaja mucho. De que tiene poco tiempo para él. De que no sabe si merece la pena. Al menos los que hablan en élfico entre ellos o juegan a hacer lanzamiento de disco duro son conscientes de que viven fuera de la realidad. Pero lo de los quads, como sale en la tele, parece normal. Y no es que crea yo que la gente sea imbécil. Sólo creo que cuando uno curra como una mula necesita sentir que lo hace por algo, es decir, que el dinero que recibe a cambio le va a dar la felicidad. Y que si ganase menos y renunciase al quad o al centro comercial sería menos feliz. Demonios, hay que tener alguna razón para levantarse cuando suena el despertador a las seis y media de la mañana del lunes. El horror vacui, una vez más.

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14 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿Insinúa vd. acaso que la felicidad NO LA VENDEN EN EL CARREFUL?

¿Es vd. una especie de comunista o algo?

Ahora mismo estoy señalando con el dedo su blog en mi pantalla, y emitiendo un grito a lo Body Snatchers. HJHUUUUUURRRLLLLL !!!

19 junio, 2006 16:52  
Blogger Dr. Malcolm said...

cuando fue la última vez que se levantó Ud. a las 6.30 para ir a currar???
como lea esto la prima, no respondo de los improperiosss

19 junio, 2006 16:57  
Anonymous Anónimo said...

malcolm: la prima ya lo había leído antes, y no ha soltado improperios... o al menos no los ha exteriorizado :-P

19 junio, 2006 18:23  
Blogger Mr Grieves said...

jajaja me he descojonado con el post, además es que te pega mucho por que si lo piensas es como la metaentrada, la metabolsa...la tele dentro de la tele. Pierre, todo esta relacionado. Repiteme conmigo todo esta relacionado, todo esta relacionado,todo esta relacionado... :-)

19 junio, 2006 20:12  
Blogger Sol solet said...

Yo nunca tendré una tele de plasma por dos motivos. El primero es que hace como 7 años compré una sony trinitron de esas que se ve como el primer día. Tengo la sensación de que no se va a romper nunca. Y claro, No voy a tirar una tele que va por comprarme una tele pija.
Pero lo más importante. El mueble sobre el q está mi tele tiene el tamaño para albergar una tele de tubo, y si pongo una de esas estrechas´sé que acabaré llenando el espacio restante de periódicos, cartas del banco por abrir, propaganda de telepizza etc...
Viva mi tele, coño! Eso quería decir.

20 junio, 2006 13:22  
Anonymous Anónimo said...

tu tele ademas de ser de tubo no sera...!telefunken(pal color)!:)

20 junio, 2006 21:46  
Blogger Nacho said...

Pues yo agradezco que en esos anuncios nos muestren a veces dos imagenes, una vista con una tele normal, y otra mejorada con la nueva "xxxxx". Y tu piensas, vaya esa tele se ve mejor que la mia. Y seguro que hay cientos que han colado

21 junio, 2006 09:59  
Anonymous Anónimo said...

...el progreso siempre acaba con los valores tradicionales y si no, que se lo digan al tapete de ganchillo, al toro y a la folclórica de todas las teles de España... Dónde los vamos a poner a partir de ahora???
ANONIMA

21 junio, 2006 13:28  
Anonymous Anónimo said...

eso, eso ¿dónde pondremos el toro, si nos compramos una Bang&Olufsen?

No sabe cuánto me reconforta tener una tele con las características igual a las de Don Pierre.La mía también es ligera de pilas. Y la edad de mis electrodomésticos está en 9 años.

y lo del quad.....qué decir del quad. eureka! ya hemos encontrado el destino de las ayudas al campo de la UE.

21 junio, 2006 20:59  
Anonymous Anónimo said...

No solo el tapete y la folclórica, ¿y la foto del niño jurando bandera? ¿eh? ¿eh? ais... todo se pierde. Y de los quads y las ayudas del campo... en fin. El consejero de agricultura valenciano ha comprado unos cuantos quads para luchar contra la 'mosca mediterránea' de los naranjos... El interfecto en cuestión es el ex director general de la policia Juan Cotino.

22 junio, 2006 22:20  
Anonymous Anónimo said...

Pues a mí me parece que lo importante, entiéndeme, es el ambiente. El ambiente donde pasan las cosas. ¿Que el bar de debajo de tu casa tiene pantalla de tubo y las mejores gambas? ahá! lo que tiene es un trato a la clientela, un perfume a gamba salada y una terraza estival que da un ambiente muy hermoso!!!
Por eso digo que lo importante señores no es el tubo, sino el ambiente!

22 junio, 2006 23:57  
Anonymous Anónimo said...

Pierre, tenias que haber mencionado que los quads en realidad son para sustituir a la motos de trial, ya que las teles se plasma sustituye a las de tubo. Son menos peligrosos debido a su estabilidad y por ello más accibles para los que hacen turismo rural.
Sabes tu si las calles estan puestas a las 6.30 de la mañana?(que no de la madrugada)

23 junio, 2006 03:08  
Anonymous Anónimo said...

Antbear, supongo que ya lo sabías pero Cotino (en su etapa madrileña al frente de Hill Street) fue el compañero de piso aburrido y numerario de Gerardo Camps, secretario de Estado de la Seguridad Social por aquellas épocas y gran juerguista.
Anónima

23 junio, 2006 17:39  
Anonymous Anónimo said...

Y ahora compañeros de gobierno aquí, que Gerardo (que a partir de las cinco de la tarde no tiene ningún acto público) es ahora consejero de Economía.

Lo curioso de Cotino es su pasión motera, pq en su época de superpoli compró un saco de scooters para la poli de proximidad, muchas de las cuales se están pudriendo en almacenes (sorry por la publi q me hago, pero es que fue mi primer post en mi blog: http://solmalvarrosa.blogspot.com/2006/06/yo-para-ser-feliz-quiero-un-blog.html)

Y de sus pasiones privadas casi mejor guardamos un opusino silencio...

23 junio, 2006 18:00  

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